Emilio Carpanellies un pintor que no ha permitido enrolarse en las escuelas no figurativas, que pierden la noción de la realidad.

Es de una riqueza cuya pintura vibra y traduce una palpables sensibilidad humana, colores y fuerza en los claroscuros de sus personajes candomberos.

La impresión habla por los ojos y para los ojos con la perfecta belleza.

Más de medio siglo de empecinado trabajo creador. Estas muestras de dos cuadros del museo Sivori 

“Bailando” y “Candombe”.

Todos los hombres se muestran afectados en cierto grado ante la presencia del mundo, algunos incluso para su propio deleite. Ese amor por la belleza se denomina GUSTO .Otros abrigan ese mismo amor en tal grado que, no satisfechos con recrearse en él, persiguen encarnarlo en nuevas formas. A esa creación de la belleza se le llama ARTE.